
Amnistía Internacional (AI) instó el martes 30 de junio al gobierno nigeriano a que intensifique la vigilancia sobre la actividad petrolífera en el Delta del Níger, ya que –según la organización- la extracción incontrolada sigue contaminando la región. Mientras la violencia por los enfrentamientos entre empresas, gobierno y milicias sigue aumentando, AI estima que el 60% de los habitantes de la zona del Delta depende del entorno para subsistir. "Los habitantes del delta del Níger lavan, beben y cocinan con agua contaminada, comen pescados contaminados -si son capaces de pescar alguno- y la tierra de cultivo está siendo destruida", denuncia AI en el informe "Nigeria: petróleo, contaminación y pobreza en el delta del Níger".
Boletín IECAH nº 5, julio 2009