Actualidad

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La idea de crear un instituto de reflexión, análisis e incidencia sobre conflictos y acción humanitaria surgió en un momento social y político que invitaba a la acción. Para los fundadores del IECAH –Mariano Aguirre, Francisco Rey y Jesús Núñez– la experiencia acumulada en sus distintos campos de acción a lo largo de la Guerra Fría y de los años noventa, planteaba la conveniencia y la necesidad de hacer confluir los estudios sobre construcción de la paz y prevención de conflictos violentos con los de la acción humanitaria. Un vínculo que 20 años después se comprende y aplica por parte de instituciones y administraciones, pero que el IECAH ya definió en su lanzamiento como su principal línea de trabajo.

A lo largo de estos años el IECAH ha tenido buenos compañeros de travesía , desde el Centro de Investigación para la Paz, que sirvió de punto de confluencia en sus inicios, hasta la Universidad de Deusto, la Fundación la Caixa, La Casa Encendida o Médicos Sin Fronteras. Asimismo, han sido muchas las iniciativas de colaboración y las alianzas que han permitido el desarrollo de sus actividades, incluyendo la implicación de personas como Mabel González, Teresa Filesi, Julián Carranza y Ana Urgoiti, en esos primeros años, o ahora de Enrique Eguren o Alfredo Langa.

Al revisar estos 20 años, sentimos que el IECAH es una realidad consolidada. Contamos para ello con un pequeño, pero muy activo equipo, que se afana permanentemente por mantenerse al día y que ha logrado adaptarse a circunstancias muy distintas en mitad de crisis tan profundas como la que estalló en 2008 o la pandemia actual de COVID-19, además de una sólida red de expertos colaboradores.

La principal seña de identidad del IECAH es la independencia, lo que implica a menudo trabajar a contracorriente de la visión dominante, en defensa de una acción humanitaria no instrumentalizada, y de los enfoques preventivos para evitar el estallido de la violencia. El balance cosechado a lo largo de estos años, desarrollando numerosos proyectos con y para diferentes organismos de la administración central, autonómica y local, así como para la Unión Europea a través de diferentes consorcios internacionales y con numerosas ONG y entidades privadas avalan el trabajo realizado.

Hay otros tres ámbitos en los que el IECAH también ha logrado consolidarse: el educativo, siendo pioneros en la formación online y apostando por la calidad de los contenidos frente a los títulos oficiales; el de la asistencia técnica, evaluando multitud de proyectos y programas de muy diferentes actores públicos y ONG; y el de la incidencia política, a través de una frecuente presencia en los medios de comunicación, así como la organización de ciclos de debate y análisis en diversas materias.

El IECAH no es formalmente una institución académica ni una organización activista. Y es precisamente su carácter mixto lo que le ha permitido implicarse muy activamente en la elaboración de estrategias de cooperación y de seguridad estatales, en iniciativas de calidad en el ámbito humanitario, en la inclusión de temas de género..., tanto a escala europea como española, con un impacto real en la formulación de políticas públicas y privadas.

Y hoy, cuando el IECAH mira al futuro sigue identificando con claridad desafíos en todos sus ámbitos de actividad, manteniéndonos ocupados y preocupados por mejorar el análisis de la realidad que nos toca vivir y de perfeccionar en lo posible los marcos de respuesta a amenazas como la proliferación de armas de destrucción masiva, la crisis climática o las nuevas formas de violencia, así como por defender una acción humanitaria fiel a sus principios fundacionales.

 

Por eso, en el IECAH queremos seguir analizando, investigando, formando e incidiendo.

 

#IECAH20AÑOS

HITOS

 

 

 

 

 

 

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Para AIPAZ

 

EL IECAH participará en las Jornadas 2020 de La Asociación Española de Investigación para la Paz (AIPAZ) "LA INVESTIGACIÓN PARA LA PAZ EN EL ESTADO ESPAÑOL: DEL PRESENTE AL FUTURO. TEORÍAS Y PRÁCTICAS", que se celebrarán los días 26 y 27 de noviembre de 2020.

 

Jesús A. Núñez Villaverde, codirector del IECAH, pariticipará durante la segunda mesa "LOS RETOS DE LA INVESTIGACIÓN PARA LA PAZ EN EL SIGLO XXI. CÓMO TRABAJAR LA PAZ EN SOCIEDADES COMPLEJAS, PLURALES Y EN CONSTANTE CAMBIO", el jueves 26 de noviembre, en la ponencia titulada "Reordenación geoestratégica mundial: ¿Dónde queda la construcción de la paz?".

 

Accede al programa completo para más información sobre las jornadas, horarios y cómo inscribirse.

 

PROGRAMA COMPLETO

 

 

EEUU

 

Para elperiódico.com

 

Que los saharauis han sido abandonados a su suerte es tan cierto como que el derecho internacional ampara sus reclamaciones. Y los recientes sucesos en El Guerguerat –desde el 21 de octubre, con el bloqueo del tráfico terrestre por parte de civiles saharauis, hasta el pasado día 13, cuando Rabat llevó a cabo el desalojo por vía militar, y la declaración saharaui de “guerra total”, al día siguiente– sirven nuevamente de ejemplo.

A estas alturas está claro que ni la ONU ni los países del Grupo de Amigos (EEUU, Rusia, Reino Unido, Francia y España) van a poner en peligro sus vínculos con Rabat, jugándosela por los saharauis. Eso supone que el tiempo corre a favor del plan marroquí de ampliar su soberanía a lo que denomina “provincias del sur”. Como resultado de un cálculo interesado, Rabat aparece (también para España) como un socio relevante tanto en la lucha contra el terrorismo yihadista como en la represión del narcotráfico y los flujos de población. Por el contrario, los saharauis han ido quedándose sin apoyos internacionales (incluyendo a Argelia), con apenas una treintena de países que aún reconocen la RASD y con su causa básicamente limitada a una cuestión humanitaria, más que política. Eso ha permitido a Marruecos imponer que la MINURSO no tenga competencias en materia de derechos humanos, y que ya no se hable de referéndum sino de “arreglo entre las partes”.

 

Material obsoleto

A eso se une que, en términos militares, la relación de fuerzas es abrumadoramente favorable a Marruecos –con más de 100.000 efectivos militares desplegados a lo largo de los 2.700 kilómetros de unos muros que le permiten controlar el llamado “Sáhara útil”–. Los saharauis, en cambio, apenas cuentan hoy con un material obsoleto y no tienen ningún apoyo sustancial que les permita desarrollar un esfuerzo bélico que afecte a los intereses vitales de Marruecos.

En esas condiciones, aunque se pueda entender su intento de llamar la atención internacional, el llamamiento a la guerra por parte del Frente Polisario suena más a un esfuerzo por evitar el desbordamiento de su limitada autoridad frente a una población enormemente frustrada por el deterioro de sus condiciones de vida y que se muestra crecientemente crítica con su gestión, que a un verdadero convencimiento sobre su posibilidad de victoria. De ahí que su pomposa declaración de guerra total resulte no solo anacrónica sino condenada al fracaso, con el añadido de que puede suponer más vidas humanas perdidas sin sentido.

 

España, de perfil

Que, como tantas veces antes, España vuelva a ponerse de perfil y que todo se reduzca a una repetición de llamadas a la contención, es no solo una clara señal de la ventaja que disfruta Marruecos, sino también de que las relaciones internacionales no se guían por la defensa del derecho internacional y de los derechos humanos. Desgraciadamente, solo queda por ver cuánto tiempo más es capaz de aguantar en la ‘hamada’ argelina un pueblo de muy probada resiliencia hasta que entiendan que su sueño de contar con un Estado propio no tiene cabida.

 

FOTOGRAFÍA: EVAN SCHNEIDER (MINURSO)