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- Escrito por Marisa Espías García
Aunque como siempre con retraso, la comunidad internacional se está haciendo eco y ya se ha dado la voz de alarma ante los ataques militares de Israel sobre la Franja de Gaza. En concreto en el seno del Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas y en respuesta a la ofensiva militar de Israel sobre la Franja de Gaza, se ha aprobado una resolución en el marco de las Naciones Unidas que condena a Israel e insta a la creación de una comisión para investigar los crímenes y violaciones del derecho internacional que se hayan podido cometer. Esta resolución fue aprobada con 29 votos a favor, 17 abstenciones y el voto en contra de Estados Unidos, fiel aliado de Israel.
El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon mantuvo una reunión con el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, el propósito de aumentar los esfuerzos por la Comunidad Internacional, la pronta declaración de un alto al fuego y las reanudaciones del dialogo entre Israel y Palestina.
De forma paralela, la Alta Comisionada de Naciones Unidas, Navi Pillay, ha anunciado que los acontecimientos podrían ser calificados como crímenes de guerra y ha resaltado la importancia de llevar a cabo una investigación independiente de los hechos debido a que ningún Estado es impune ante el incumplimiento de los principios y las leyes internacionales.
Navi Pillay ha hecho un claro llamamiento a todas las partes para que se ajusten al derecho internacional y ha subrayado que se debe respetar la vida de los civiles, incluidos los niños y niñas, puesto que de no cumplir con los principios del derecho internacional, los hechos podrían ser calificados de crimen de guerra y lesa humanidad. Además de insistir una vez más en el levantamiento del bloqueo de Israel a Gaza, recordó que debe respetarse el principio de proporcionalidad y que más del 70% de la población son civiles, en su mayoría mujeres y niños.
La resolución llega 16 días después de que comenzara la ofensiva israelí y condena la violación sistemática de los derechos humanos y las libertades fundamentales que se han dado en los enfrentamientos palestino-israelíes. Ya son más de 4.700 los heridos en la Franja de Gaza, más de 110.000 personas desplazadas, y 725 los muertos según fuentes oficiales.
Ante estas actuaciones y ante futuras represalias a las actuaciones ofensivo militares Israelíes, la indignación de Israel ha llevado a calificar de "parodia" la decisión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU de investigar los crímenes y violaciones del derecho internacional que se hayan podido cometer en su operación militar en Gaza.
Sin embargo, han sido muchos los objetivos atacados por los Israelíes en el Frente de Gaza y según el Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), han sido cuatro ataques como mínimo contra el hospital. Se han convertido las unidades de cuidados intensivos, servicios médicos y el pabellón quirúrgico, en objetivos directos de ataque, lo que vulnera de forma flagrante el derecho internacional humanitario. Un equipo del CICR visitó el lugar y evaluó los daños para poner en marcha la ayuda y el apoyo, ya que como indica Christian Cardon, jefe de la subdelegación del CICR en Gaza, dijo que "incluso en medio de la guerra, las personas deben tener la posibilidad de recibir asistencia médica en condiciones de seguridad".
Por su parte, Médicos Sin Fronteras ha emitido un comunicado en el que expone su preocupación ante el hecho de que la mayoría de muertos y heridos sean civiles y que no se esté garantizando la seguridad del personal médico sanitario y las estructuras de salud. Además pide a Israel el cese inmediato de los bombardeos a los civiles atrapados en la Franja de Gaza.
La situación humanitaria es alarmante y como indica la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) sólo en los últimos dos días cinco familias completas de palestinos han muerto, compuestas por 36 miembros en total. Por otra parte las cifras proporcionadas por OCHA alcanzan en Gaza a 1.8 millones de personas afectadas, el ataque ha causado heridas a más de 3. 500 individuos, de los que 1.100 son niños y 1. 500 son mujeres, y que al menos 117 mil personas han debido desplazarse para huir de la violencia. Según OCHA el número de viviendas destruidas o severamente dañadas son 665, y que 3. 175 hogares presentan daños, aunque aún son habitables. Asimismo, han sido dañadas 90 escuelas y 18 unidades de salud de Gaza. Además ya son al menos 140 mil menores palestinos requieren de atención psicosocial especializada debido al trauma sufrido por la ofensiva.
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- Escrito por IECAH
Como parte de su misión es ayudar a las naciones a establecer y mantener la paz dentro y fuera de sus territorios, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) presentó ayer, 16 de julio en Bogotá, la campaña "Colombia Respira Paz", con el objeto de promover una cultura de paz por medio de actividades sencillas que propicien la reflexión sobre el rol de cada cual para conseguir la convivencia esperando llegar a todo el país.
Las cifras de violencia en Colombia demuestran que la paz no se construye únicamente en la mesa de conversaciones, sino que solo es alcanzable en la medida en que cada persona tome conciencia de su responsabilidad a través de sus acciones y su relación con la comunidad, la familia, el entorno y de manera especial en la cotidianidad. Los esfuerzos de promocionar una cultura de paz ayudarán a abonar el terreno para que una paz negociada se asiente exitosamente en el país.
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- Escrito por Marisa Espías García
La República Centroafricana (RCA) ha sufrido desde su independencia en 1960, un golpe de estado tras otro. En 2003, François Bozizé dio un golpe de Estado proclamándose presidente. En enero de 2011 renovó su mandato con acusaciones de fraude electoral, y en diciembre de 2012 la coalición de fuerzas rebeldes Seleka ("alianza", en lengua sango) tomó varios pueblos del noroeste, aduciendo que Bozizé no había respetado los acuerdos de paz firmados en 2007. La revuelta culminó el 24 de marzo de 2013 con la toma de Bangui por parte del líder de la coalición rebelde, Michel Djotodia. En un nuevo golpe de Estado, y tras la huida de Bozizé a la vecina República Democrática del Congo, Djotodia asumió el poder, convirtiéndose en el primer presidente musulmán en un país donde el 50% de la población es cristiana, y solo pertenece al islam el 15%. Se inició entonces una crisis que provocó decenas de muertos por los enfrentamientos entre grupos armados leales a Bozizé y los exrebeldes de Seleka, los cuales el pasado septiembre rechazaron no atacar la orden del presidente Djotodia de que se integrasen en el Ejército nacional. La Comunidad Económica de Estados Centroafricanos (CEECA) ha reconocido a Djotodia como líder de un gobierno de transición que deberá celebrar elecciones en un plazo de 18 meses.
A lo largo del año pasado la violencia entre las milicias anti-balaka y el movimiento rebelde Seleka ha ido en aumento. La mayoría de los musulmanes en la zona centro y en la parte occidente del país han tenido que huir debido a las amenazas y la inseguridad, quedando las ciudades con más predominio de comunidades musulmanas, vacía. La situación se agrava debido a las intensas hostilidades entre los que se auto-proclaman representantes de comunidades cristianas y musulmanas, lo que parece ser una instrumentalización y manipulación de las comunidades por los dirigentes políticos y comerciales.
Más de un millón de personas – alrededor de un cuarto de la población de RDC - han huido de sus hogares por cuestiones de seguridad. Alrededor de 20.000 personas pertenecientes a comunidades minoritarias siguen atrapadas en 16 diferentes lugares diferentes de RDC, debido al riesgo de ataque. Unas 557.000 personas continúan desplazadas dentro del país. Miles de personas continúan huyendo cada semana; sin embargo, muchos otros aún están escondidos en la selva por temor a perder sus vidas, o se ven obligados a refugiarse en la selva como vía para mantenerse a salvo de los grupos armados. Muchas son las personas que dependen en gran medida de la asistencia humanitaria, y además cada día se cometen violaciones de los derechos humanos, como: muertes, mutilaciones, secuestros, violaciones y reclutamiento de niños soldados.
Los países vecinos han alcanzado sus límites debido a la acogida masiva de comunidades desplazadas. Muchas familias están albergando a aquellos que han huido de la violencia como forma de lucha y para lidiar ante la presión añadida de acoger a personas desplazadas de sus hogares. A lo largo de toda la frontera en los países vecinos, las comunidades de acogida han sido también expuestas a una inseguridad creciente teniendo que ser desplazadas temporalmente debido a las incursiones y los saqueos por los grupos armados de RDC, como ha sido el caso en algunas aldeas de la frontera de Camerún.
La gravedad de la situación es terrible, ya que ahora los grupos armados utilizan el discurso religioso con fines políticos, pero resulta difícil obviar los intereses económicos y la corrupción generados en la lucha por el control del tráfico lucrativo de diamantes y de madera, tanto en el interior del país como en los países vecinos.
Para más información, Reliefweb.int
Otras fuentes: Amnistía Internacional / Centro de Noticias de la ONU.
Fuente fotografía: Reliefweb.int.
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- Escrito por Marisa Espías García
Las Naciones Unidas (ONU) ha advertido a la comunidad internacional del fracaso de la asistencia humanitaria de emergencia en Yemen, considerada como la región más pobre del Medio Oriente y contradictoriamente, catalogada como 'una de las crisis más olvidadas del mundo'.
Trond Jensen, el jefe de la oficina de la ONU que coordina los asuntos humanitarios en Yemen, ha expresado una serie de preocupaciones. Jensen manifiesta que, al contrario de algunos países dentro de esta región, donde parece que la llama de la primavera árabe se hubiese apagado, este país mantiene las esperanzas hacia un cambio traducido como transición a la democracia.
Por primera vez, mujeres, jóvenes y organizaciones de la sociedad civil son impulsores de la transición política después de 33 años de gobierno del Presidente de Ali Abdullah Saleh. Sin embargo, Jensen advierte sobre el riesgo de no ser atendidas urgentemente las necesidades humanitarias.
Según los datos manifiestos de Overseas Development Institute (ODI) 23,8 millones de personas del país viven por debajo de la mitad del umbral de la pobreza; 14,7 millones necesitan asistencia humanitaria y 13 millones no tienen acceso a agua potable o saneamiento.
Uno de los grupos más vulnerables son, en particular, los jóvenes del país: un 60% de niños sufren desnutrición crónica y alrededor de 2 millones, con edades inferiores a cinco años, sufren algún tipo de malformación. Las sequías y los conflictos armados internos han provocado 300.000 desplazados y se suma el hecho de que el país se ha convertido en el hogar de alrededor de 240.000 refugiados somalíes.
Según Jensen, se han dedicado mayores esfuerzos a hacer frente a las cuestiones de seguridad que a temas como salud, educación y nutrición. Este sería el caso de Siria, Sudán del Sur y la República Centroafricana, emergencias humanitarias catalogadas como de alto riesgo.
Los desafíos a los que se enfrenta Yemen en materia de asistencia humanitaria son enormes, pues la situación va empeorando cada vez más debido a un serio déficit de financiación de actividades humanitarias de la ONU: de los 592 millones de dólares presupuestados tan sólo se han recibido hasta ahora 122 millones de dólares de la asignación humanitaria.
Con los elevados niveles de inseguridad se hace muy complejo el acceso a muchas partes del país para las organizaciones internacionales que, en muchas ocasiones, precisan la ayuda de las organizaciones locales. Esto se debe a que el número de conflictos actuales dificulta el acceso a la negociación y esto se debe a la cantidad de actores: entre el gobierno y al-Qaeda en la península Arábiga (AQPA); entre los servicios de seguridad, el gobierno y el movimiento separatista del sur, al Hiraak al Janoubi y entre los Houthis (chiíes) y las milicias suníes salafistas intransigentes y partido islamista al-Islah al norte. Steven Zyck, becario de investigación en políticas humanitarias en la ODI, expresa que tanto los rebeldes, como algunos jóvenes activistas y organizaciones de la sociedad civil desconfían seriamente del proceso político. Un hecho que provoca esta desconfianza es que muchas ONG están ahora "asociadas al proceso político".
Jesen manifiesta que la ONU y las ONG tienen la misión de ayudar a los millones de yemeníes que confían en su ayuda y añade que todos los involucrados deben entender que los actores que intervienen en la respuesta humanitaria deben estar desvinculados del proceso político. Asimismo, recomienda que los actores de desarrollo y los humanitarios aúnen sus esfuerzos y creen "nexos de resiliencia" donde el desarrollo a largo plazo y la resiliencia sean parte imprescindible de todas las necesidades humanitarias inmediatas.
Por último, cabe destacar el crecimiento acelerado de la población del país, con una tasa actual del 3% anual y el pronóstico de un aumento considerable de la población que se espera para el año 2033. Yemen se enfrenta a múltiples desafíos humanitarios en medio de un contexto de transición del proceso democrático; sin embargo, la situación es crítica y por ello, se lanza la voz de alarma para no quedar en el olvido.
Fuente de la noticia: http://reliefweb.int/report/yemen/yemens-democracy-shift-hampered-forgotten-humanitarian-crisis
Fuente de la fotografía: The guardian.